Un conductor en Grecia se enfrenta a importantes repercusiones legales después de grabar y compartir un vídeo de sí mismo a más de 304 km/h (190 mph) en una vía pública. El incidente pone de relieve una tendencia creciente de comportamiento de conducción imprudente que se hace alarde en línea, combinado con una aplicación cada vez más estricta de las leyes de tránsito.
El incidente: velocidad imprudente captada por la cámara
Se registró que el conductor, que conducía un Audi RS3, aceleraba a 189 mph en la carretera de circunvalación de Salónica, una ruta pública con un límite de velocidad de 56 mph. Las imágenes muestran al conductor sosteniendo su teléfono en una mano mientras conduce con la otra, burlándose de otros conductores en el título del video: “¿Tenemos algún Honda que pueda ir a 300 km/h con una mano?”.
Este comportamiento no es aislado. Las autoridades griegas han visto un aumento en la aparición de videos similares en línea, lo que ha llevado a las autoridades a tomar medidas.
Cambios legales y consecuencias
Las recientes enmiendas a las leyes de tránsito griegas han aumentado drásticamente las sanciones por exceso de velocidad. Conducir a 124 mph o más ahora conlleva una multa mínima de 2.000 euros y una suspensión de la licencia de un año para los infractores por primera vez. Las infracciones repetidas aumentan rápidamente estas sanciones: una segunda infracción duplica la multa y la suspensión, mientras que una tercera las duplica nuevamente.
El conductor en este caso podría enfrentarse a una multa de 8.000 euros y a una suspensión de cuatro años por anteriores puestos de alta velocidad.
Aumento de la aplicación de la ley: cámaras impulsadas por IA y medidas enérgicas
Las autoridades griegas están desplegando agresivas estrategias de aplicación de la ley. Nuevas cámaras alimentadas por IA ya están operativas en las principales ciudades y detectan automáticamente el exceso de velocidad, las infracciones del uso del cinturón de seguridad, el uso de teléfonos inteligentes y los cambios ilegales de carril.
En un solo mes, las cámaras de los semáforos en Atenas registraron más de 10.000 infracciones de semáforo en rojo. Esto demuestra un claro cambio hacia un control del tráfico más estricto y automatizado.
Contexto: Por qué esto es importante
Este caso es parte de una tendencia más amplia: los conductores utilizan las redes sociales para alardear de comportamientos peligrosos. La facilidad de compartir imágenes en línea, combinada con la emoción de correr riesgos, alienta a algunos a traspasar los límites en la vía pública.
Sin embargo, las crecientes consecuencias legales y el aumento de la aplicación de la ley están haciendo que tales maniobras sean cada vez más costosas y riesgosas. Las autoridades griegas están enviando un mensaje claro: no se tolerará la conducción imprudente y la ley se pondrá al día.
El incidente sirve como claro recordatorio de que, si bien los automóviles modernos pueden alcanzar velocidades extremas, las vías públicas no son pistas de carreras, y ese comportamiento pone en peligro no sólo al conductor sino también a otros usuarios de la vía.
