Hyundai está a punto de lanzar un SUV Tucson significativamente rediseñado, alejándose de las líneas fluidas del modelo actual en favor de una estética más audaz y angular. Este cambio se produce cuando la compañía apunta a competir directamente con líderes del segmento como el Toyota RAV4 y el Honda CR-V, al mismo tiempo que optimiza las opciones de tren motriz e integra tecnología avanzada. La medida señala una tendencia más amplia entre los fabricantes de automóviles hacia diseños más resistentes y utilitarios, respondiendo a la demanda de los consumidores de vehículos que parecen capaces incluso si se conducen principalmente por carreteras pavimentadas.
La evolución del diseño
El Tucson de próxima generación, denominado internamente NX5, está fuertemente influenciado por el lenguaje de diseño “Art of Steel” de Hyundai, ejemplificado por el concepto CRATER. Esto significa bordes más nítidos, elementos de iluminación pixelados (como las luces de circulación diurna que se extienden hacia abajo) y una silueta generalmente cuadrada. El diseño es una ruptura deliberada con el perfil más suave y redondeado del modelo saliente, que ha estado en producción desde 2020.
Este cambio no es arbitrario. Los fabricantes de automóviles adoptan cada vez más una estética robusta para transmitir durabilidad y aventura, incluso en los vehículos convencionales. La nueva apariencia del Tucson es una clara respuesta al éxito de modelos como el Ford Bronco Sport, que combina practicidad con un estilo más agresivo.
Actualizaciones tecnológicas y de tren motriz
En el interior, el Tucson 2027 contará con el sistema operativo Pleos Connect de próxima generación de Hyundai, una plataforma basada en Android Automotive con un asistente impulsado por inteligencia artificial para comandos de voz. La cabina mantendrá el tema angular del exterior, con líneas diagonales en las tarjetas de las puertas e inserciones decorativas verticales en el tablero. Un cambio clave será la reubicación de la palanca de cambios en la columna de dirección, liberando espacio entre los asientos delanteros.
Hyundai también está simplificando su gama de motores, eliminando gradualmente las opciones diésel en favor de sistemas de propulsión híbridos e híbridos enchufables. Se espera que el híbrido enchufable ofrezca alrededor de 62 millas (100 km) de autonomía únicamente eléctrica. Se especula sobre una futura variante de rendimiento N, potencialmente con un sistema híbrido mejorado para rivalizar con el Toyota RAV4 GR Sport. Este enfoque en la electrificación se alinea con las tendencias de la industria, a medida que los fabricantes de automóviles se preparan para regulaciones de emisiones cada vez más estrictas.
Posicionamiento en el mercado y competencia
El Tucson rediseñado ingresará a un segmento altamente competitivo, enfrentándose al Toyota RAV4, Honda CR-V, Mazda CX-5, Kia Sportage y otros. Hyundai apunta a posicionar el nuevo Tucson de manera competitiva en precio, asegurando que siga siendo una opción atractiva para los compradores preocupados por su presupuesto.
Se espera una presentación oficial a finales de este año, y las ventas comenzarán en mercados clave a principios de 2027. El Tucson podría llegar a los EE. UU. como modelo del año 2027 o 2028. Este momento es crucial, ya que el mercado de los SUV está evolucionando rápidamente y los consumidores exigen tanto estilo como eficiencia.
El rediseño del Tucson por parte de Hyundai no se trata sólo de estética; es un movimiento calculado para capturar participación de mercado en un segmento abarrotado. Al adoptar un lenguaje de diseño más audaz y optimizar las opciones de tren motriz, la compañía está posicionando al Tucson como un serio contendiente contra rivales establecidos.
