Las cámaras de seguridad en bandadas enfrentan una creciente reacción: aumentan el vandalismo y las cancelaciones de contratos

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La rápida expansión de los sistemas de lectura automática de matrículas (ALPR) de Flock Safety está provocando una resistencia cada vez mayor: los ciudadanos recurren al vandalismo y las ciudades cancelan contratos en respuesta a preocupaciones sobre la privacidad. Si bien Flock afirma que sus cámaras están desplegadas en más de 6.000 comunidades en todo el país, un movimiento creciente está rechazando lo que muchos ven como una violación de la Cuarta Enmienda.

Más allá de las matrículas: el alcance de la recopilación de datos

Las cámaras de seguridad Flock no solo registran las matrículas. Captan imágenes de alta resolución de vehículos completos, incluidas características únicas como abolladuras, pegatinas en los parachoques y otros identificadores. Luego, estos datos se vinculan a la placa, lo que permite a las autoridades rastrear los vehículos y, por extensión, a sus propietarios con un detalle sin precedentes. Los datos también se pueden compartir ampliamente, lo que genera preocupaciones sobre un posible uso indebido.

Un punto de inflamación creciente: vandalismo y desafíos legales

La reacción está aumentando. En La Mesa, California, los residentes recientemente destrozaron dos cámaras Flock después de que el ayuntamiento votara a favor de renovar su contrato a pesar de la oposición pública. Se han reportado incidentes similares en Oregon, Illinois, Connecticut y Virginia, donde un individuo fue arrestado por supuestamente destruir 13 cámaras, citando preocupaciones de la Cuarta Enmienda.

Algunos tribunales han dictaminado que las imágenes recogidas por las cámaras Flock son registros públicos, dado que captan a todos los vehículos y personas que pasan, independientemente de las sospechas. Esta ambigüedad legal alimenta aún más la resistencia.

La resistencia gana impulso

Un proyecto de mapeo, DeFlock, estima que casi 80.000 cámaras ALPR están operativas en todo Estados Unidos. A pesar de esta prevalencia, docenas de ciudades (incluidas Santa Cruz, Los Altos Hills, Mountain View, Richmond, Staunton, Flagstaff y Eugene) han suspendido o rescindido contratos con Flock o proveedores similares. El apoyo en línea a los vándalos también está creciendo, y algunos celebran abiertamente la destrucción de las cámaras.

“Algunas historias simplemente me hacen sonreír”. – Comentarista de Reddit sobre la destrucción de la cámara.

Resolución de delitos versus privacidad: el debate continúa

Los defensores de las cámaras de seguridad Flock enfatizan sus beneficios para la resolución de delitos, mientras que los críticos argumentan que las implicaciones para la privacidad superan cualquier beneficio potencial. Esta división está en el centro del creciente conflicto. A medida que aumenta la resistencia, el futuro de la tecnología ALPR en las comunidades estadounidenses sigue siendo incierto.

La tendencia es clara: tanto los ciudadanos como los legisladores están cuestionando la expansión desenfrenada de las tecnologías de vigilancia, y algunos están tomando medidas directas para desmantelarlas.

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