Lola revive la leyenda de las carreras con superdeportivos V8 ultraligeros

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La industria automovilística moderna se caracteriza actualmente por una tendencia de peso y complejidad crecientes. A medida que los sistemas de propulsión eléctricos y las tecnologías de asistencia al conductor se vuelven estándar, los automóviles se vuelven más pesados ​​y están más aislados digitalmente del conductor. Lola Cars, el legendario fabricante británico de carreras, se posiciona como el antídoto directo a esta tendencia al lanzar un nuevo dúo de máquinas de alto rendimiento diseñadas para una conducción pura y visceral.

Inspirándose en el icónico auto de carreras T70 de la década de 1960, las nuevas ofertas de Lola se centran en una construcción extremadamente liviana y un compromiso mecánico tradicional.

El T70S GT: una potencia legal en carretera

El T70S GT está diseñado para aquellos que desean la emoción de un superdeportivo en la vía pública. A diferencia de muchos autos de alto rendimiento modernos que dependen del turbocompresor para lograr alta potencia, el GT utiliza un V8 de 6.2 litros de aspiración natural.

  • Rendimiento: 500 hp y 455 lb-pie de torsión.
  • Transmisión: Una caja de cambios manual de seis velocidades que impulsa las ruedas traseras.
  • Velocidad: 0 a 62 mph (100 km/h) en 2,9 segundos, con una velocidad máxima de 200 mph (322 km/h).

Al optar por una transmisión manual y un motor de aspiración natural, Lola se dirige a un nicho de mercado de entusiastas que priorizan la respuesta del acelerador y una conexión táctil con la máquina sobre los cambios automatizados y la complejidad digital.

El T70S: diseñado para la pista

Para los conductores que priorizan el rendimiento bruto por encima de la legalidad en la carretera, el T70S sirve como la variante de pista dedicada. Esta versión se inclina aún más hacia la herencia de las carreras al utilizar un tren motriz familiar para los entusiastas de Chevrolet.

  • Motor: Un Chevrolet V8 de 5.0 litros con aspiración natural.
  • Rendimiento: 530 hp y 425 lb-pie de torsión.
  • Mecánica: Cuenta con una transmisión de época correcta, que refleja la arquitectura del T70 original de la década de 1960.
  • Velocidad: Un vertiginoso 0 a 62 mph (100 km/h) en 2,5 segundos y una velocidad máxima de 203 mph (326 km/h).

Innovación a través de materiales “naturales”

Uno de los avances técnicos más significativos de estos nuevos modelos no lo encontramos en los motores, sino en el chasis. Para lograr pesos tan bajos, Lola se ha alejado de la tradicional fibra de carbono de origen petroquímico.

En su lugar, han desarrollado el Lola Natural Composite System. Este chasis a medida está construido a partir de una combinación de:
Fibras de origen vegetal
Fibras de basalto
Resina derivada de la caña de azúcar

Este enfoque proporciona la rigidez estructural y la estética de la fibra de carbono al tiempo que reduce significativamente la huella ambiental. Los resultados son notables en términos de masa: el T70S GT pesa solo 1,962 lbs (890 kg), mientras que el T70S enfocado en la pista es aún más liviano con 1,895 lbs (860 kg). Para ponerlo en contexto, estos vehículos pesan significativamente menos que un Mazda Miata estándar, a pesar de su potencia de salida mucho mayor.

Por qué esto es importante

El regreso de Lola, tras su reingreso en 2024 a la Fórmula E, señala un movimiento más amplio en el mundo del automóvil: una rebelión de “vuelta a lo básico”. A medida que los principales fabricantes avanzan hacia vehículos pesados ​​impulsados ​​por software, existe una creciente demanda de máquinas especializadas, livianas y mecánicamente puras que ofrezcan una sensación de velocidad sin filtros.

Al combinar el ADN de las carreras de mediados de siglo con materiales compuestos sustentables y de alta tecnología, Lola intenta demostrar que el alto rendimiento no tiene por qué tener como costo el impacto ambiental o la participación del conductor.

**Lola apuesta a que el futuro de la conducción no pasa sólo por más potencia, sino por menos peso.

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