La próxima versión del Range Rover, prevista para 2027, ha sido detectada en pruebas, lo que indica una próxima actualización. Sin embargo, los primeros usuarios del tan esperado Range Rover totalmente eléctrico, que debutará este verano, no verán estos cambios estéticos primero. Este lanzamiento escalonado pone de relieve una decisión estratégica de Land Rover de priorizar el lanzamiento de vehículos eléctricos mientras prepara los modelos convencionales para una actualización posterior.
Refinamientos exteriores
Los vehículos de prueba fuertemente camuflados revelan una fascia delantera más suave con posibles revisiones de parachoques y faros. La icónica línea “flotante” del techo y el embellecedor de los pasos de rueda permanecen sin cambios, lo que garantiza que el Range Rover conserve su silueta característica. La parte trasera mantiene su configuración de iluminación actual, sin un cambio inmediato hacia una barra de luces de ancho completo. Esto sugiere un enfoque cauteloso en el rediseño exterior, priorizando la evolución sutil sobre la transformación radical.
Mejoras interiores: enfoque tecnológico
Las mejoras más significativas se esperan en el interior. Si bien no se anticipa una revisión visual completa, es probable que haya pantallas de información y entretenimiento más grandes y una experiencia de software dramáticamente actualizada. Espere una interfaz más limpia, una funcionalidad mejorada y una experiencia de usuario más optimizada. Los nuevos materiales y opciones de color también refinarán la cabina de lujo.
Continuidad del tren motriz
Bajo el capó, Land Rover probablemente afinará los sistemas de propulsión existentes. Los motores diésel y de gasolina híbridos suaves continuarán junto con las opciones híbridas enchufables. Estos ajustes tienen como objetivo mejorar la eficiencia y el refinamiento sin revisar completamente las ofertas actuales.
Momento e implicaciones de los vehículos eléctricos
La pregunta más importante gira en torno al Range Rover Electric. Su lanzamiento antes del lavado de cara significa que los compradores de vehículos eléctricos inicialmente se perderán estas mejoras visuales. Esto crea un dilema potencial en el mercado: los compradores de vehículos eléctricos de lujo esperan el último lenguaje de diseño. Si Land Rover no integra estos cambios en el vehículo eléctrico en una fecha posterior, corre el riesgo de alienar a un segmento dispuesto a gastar más de 200.000 libras esterlinas en un vehículo premium.
“El momento de este lavado de cara (probablemente el próximo año, posiblemente a principios de 2028) significa que el vehículo eléctrico llegará al mercado antes que el automóvil revisado”.
Este retraso estratégico subraya el enfoque de Land Rover en maximizar el impacto inicial de los vehículos eléctricos y al mismo tiempo garantizar que el Range Rover convencional siga siendo competitivo. La empresa enfrenta el desafío de equilibrar la coherencia de la marca con las expectativas de los clientes de alto nivel. La decisión de priorizar el lanzamiento de vehículos eléctricos sugiere en primer lugar un riesgo calculado: entregar un vehículo eléctrico innovador antes de abordar el lavado de cara de los modelos tradicionales.
