El sistema de conducción autónoma total de Tesla bajo investigación federal ampliada

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La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) ha intensificado su investigación sobre el sistema de conducción autónoma total (FSD) de Tesla, pasando ahora de una evaluación preliminar a un análisis de ingeniería. Este desarrollo aumenta significativamente la probabilidad de que un posible retiro del mercado afecte a más de 3,2 millones de vehículos en los Estados Unidos. ¿El foco? Cómo el FSD basado en cámara de Tesla maneja condiciones con visibilidad limitada; específicamente, qué sucede cuando el sistema tiene dificultades para “ver” bajo la lluvia, la niebla o la iluminación deficiente.

Del radar a las cámaras: ¿una transición arriesgada?

La investigación actual surge de un cambio que Tesla hizo a mediados de 2021, abandonando el radar y los sensores ultrasónicos en favor de un enfoque de solo visión para su sistema FSD. Si bien los defensores argumentaron que este era el futuro de la conducción autónoma, los reguladores ahora cuestionan si la transición se ejecutó de manera segura. La investigación de la NHTSA se centra en cómo responde el FSD de Tesla cuando sus cámaras están dañadas y si los conductores reciben advertencias adecuadas antes de posibles colisiones.

Los accidentes mortales exigen un escrutinio

La actualización a un análisis de ingeniería se produce tras un accidente mortal en noviembre de 2023, que llevó a Tesla a perfeccionar su sistema de detección de degradación en junio de 2024. El problema central es que, según se informa, el sistema no reconoció el deterioro de las condiciones de visibilidad en varios accidentes y emitió advertencias demasiado tarde (o ninguna) antes del impacto. En algunos casos, el sistema FSD ni siquiera detectaba los vehículos que iban directamente delante.

El problema de “solo visión”

La revisión preliminar de la NHTSA descubrió que al menos tres de nueve incidentes investigados estaban relacionados con la incapacidad del sistema FSD para hacer frente a la mala visibilidad. Esto pone de relieve un defecto crítico: depender únicamente de las cámaras deja al sistema vulnerable a condiciones en las que los conductores humanos intuitivamente reducirían la velocidad o se desconectarían.

Preocupaciones por no informar lo suficiente

Agregando otra capa de complejidad, la NHTSA también señala que las limitaciones de datos internos de Tesla pueden resultar en que no se reporten accidentes que involucran FSD. La compañía admite que sus métodos de etiquetado y análisis aún no son capaces de identificar de manera consistente todos los incidentes relacionados con FSD, lo que genera dudas sobre el alcance total del problema.

Qué significa esto

La investigación ampliada de la NHTSA subraya los riesgos inherentes al despliegue rápido de tecnología autónoma antes de que se pruebe por completo. El escrutinio de la agencia es una señal de que los reguladores ya no están dispuestos a aceptar “actuar rápido y romper cosas” como una estrategia de seguridad viable, especialmente cuando hay vidas en juego. El resultado de este análisis de ingeniería podría obligar a Tesla a revisar significativamente su sistema FSD, incluyendo potencialmente la reintroducción de sensores redundantes, o enfrentar una costosa retirada del mercado.