Smart está desarrollando activamente el sucesor de su icónico Fortwo, conocido internamente como el #2, y se están realizando pruebas antes de su lanzamiento planificado para fines de 2026. El nuevo modelo será el más pequeño de la línea en expansión de Smart, ubicado debajo de sus vehículos existentes #1, #3, #5 y #6.
Nueva plataforma, ingeniería compartida
Esto marca un cambio en el proceso de desarrollo de Smart. A diferencia de los modelos anteriores diseñados principalmente por Geely (China), el número 2 se basa en la nueva Arquitectura Eléctrica Compacta (ECA), un proyecto conjunto entre Geely y Mercedes-Benz. Esta colaboración refleja un enfoque estratégico en el mercado europeo, donde se espera que el biplaza sea más popular.
La plataforma ECA se está probando actualmente utilizando una carrocería Fortwo modificada. Smart confirma que esto garantiza que el #2 mantendrá proporciones similares a las del automóvil al que reemplaza, que ha sido una opción popular para la conducción urbana desde su lanzamiento en 1998.
Un diseño Fortwo reinventado
Si bien Smart no ha revelado los diseños finales, la compañía promete una “reinvención” del Fortwo con una nueva identidad diseñada por Mercedes-Benz. El vehículo conservará la postura clásica de “ruedas en las esquinas” que ha definido el modelo durante décadas.
El #2 también mantendrá la configuración de dos puertas, dos asientos y tracción trasera del Fortwo, preservando su dinámica de conducción característica. Esto sugiere que Smart está duplicando los atributos principales que hicieron del Fortwo una oferta única.
Costos de plataforma y modelos futuros
El desarrollo de la plataforma ECA representa una inversión importante. El director ejecutivo de Smart, Dirk Adelmann, ha declarado que el coste de la nueva arquitectura es sustancial, lo que implica que será necesario utilizarla en modelos adicionales para justificar el gasto. Esto sugiere que Smart podría ampliar aún más su gama con otros vehículos eléctricos compactos en los próximos años.
El número 2 representa un paso clave en la transición de Smart hacia un futuro totalmente eléctrico, lo que demuestra un compromiso renovado con la movilidad urbana y al mismo tiempo aprovecha la experiencia en ingeniería europea y china. La decisión de compartir la plataforma entre múltiples modelos es pragmática, ya que garantiza el retorno de la inversión y la viabilidad a largo plazo de la marca.
