El evento anual Lightning Lap de Car and Driver es una tradición única: una prueba de tres días sin restricciones de vehículos de alto rendimiento en Virginia International Raceway (VIR). Cada año, la revista reúne los autos más atractivos para competir por el tiempo de vuelta más rápido en el Gran Circuito de 4,1 millas de VIR. Esta pista es considerada una de las más exigentes de Norteamérica, comparable al legendario Nürburgring de Alemania.
El desafío de la velocidad absoluta
El evento no se trata sólo de los coches; se trata de llevar tanto a las máquinas como a los conductores al límite. Los conductores pasan horas analizando y practicando cada vuelta, obsesionándose con las fracciones de segundo. Las 24 curvas de VIR dejan poco margen de error, e incluso los errores menores pueden arruinar una carrera completa. La pista es implacable, recompensa la precisión y castiga el descuido.
Más allá de la pista: la producción detrás de la velocidad
Lightning Lap no es sólo un evento de conducción; es una operación logística masiva. Los equipos de fotografía y video de la revista trabajan incansablemente para capturar cada momento, sabiendo que sus imágenes serán examinadas minuciosamente por los entusiastas en línea. El proceso de selección de automóviles es riguroso y la revista intenta incluir todos los modelos de alto rendimiento disponibles actualmente. Los fabricantes suelen citar retrasos en la producción o daños en los vehículos como motivos de ausencia, y a veces incluso solicitan alineaciones de la competencia.
Un toque personal: los conductores y sus máquinas
Este año marca un cambio de enfoque. Por primera vez, el editor participó en el evento con un vehículo personal: un Porsche 911 Carrera del año 1995. Esta medida subraya el principio central del evento: la experiencia de primera mano es crucial. Cada editor suele conducir cuatro vehículos, lo que proporciona comentarios auténticos.
El futuro de los autos rápidos: invitando al liderazgo
Reconociendo que el destino de los vehículos de alto rendimiento a menudo está en manos de quienes toman las decisiones corporativas, Car and Driver extiende una invitación a los ejecutivos del sector automotriz. El objetivo es demostrar el valor de los automóviles de alto rendimiento permitiendo que quienes dan forma a la industria los experimenten de primera mano.
“Un día o dos en VIR es mucho más divertido que reuniones interminables de la junta directiva”.
La revista anima a directores ejecutivos como Jim Farley (Ford), Akio Toyoda (Toyota) y Mark Reuss (GM) a participar en una nueva categoría “LLC-Suite”, donde podrán conducir tanto sus propios vehículos como los de la competencia. El evento pondrá a prueba no sólo los coches sino también las habilidades de conducción de los ejecutivos, con la posibilidad de que se produzcan contratiempos como excursiones fuera de la pista.
La prueba definitiva: ¿Podrás superar los tiempos?
Car and Driver desafía a entusiastas y ejecutivos a competir. La revista está abierta a la participación de cualquiera que esté dispuesto a llevar un automóvil al límite absoluto, brindando la oportunidad de aprender, comparar y, potencialmente, chocar. En última instancia, el evento refuerza una verdad simple: no hay mejor manera de entender un automóvil que conducirlo tan rápido como pueda.





















