Honda está atravesando una enorme retirada estratégica en China, pasando de un máximo de 1,2 millones de vehículos a una capacidad proyectada de sólo 720.000. Esta contracción se produce tras un dramático colapso de las ventas y un esfuerzo de reestructuración más amplio que ya le ha costado a la empresa 15.700 millones de dólares.
La huella cada vez menor
La escala de la retirada de Honda se está volviendo cada vez más visible a través de su infraestructura de fabricación. Los informes indican que al menos una planta de fabricación, parte de la empresa conjunta con Guangzhou Automobile Group (GAC), está programada para cerrar a finales de junio.
La presión está aumentando en toda la cartera china de Honda:
– Colapso de ventas: Las ventas de Honda en China se desplomaron aproximadamente un 24% en 2025, totalizando menos de 647.000 vehículos. Esto es casi la mitad de los 1,2 millones de unidades vendidas en 2023.
– Reducción de capacidad: Honda actualmente opera seis plantas a través de sus asociaciones con GAC y Dongfeng Motor. Los analistas sugieren que cerrar sólo una planta de motores de combustión interna (ICE) en cada empresa conjunta reduciría la capacidad de producción de automóviles de gasolina de Honda de 960.000 a aproximadamente 480.000 unidades al año.
– Cierres inminentes: Más allá de la planta de GAC, la instalación de la empresa conjunta Dongfeng también podría enfrentar el cierre mientras la compañía intenta reducir su huella para satisfacer la demanda actual.
Por qué esto importa: la muerte de la era del petróleo en China
El declive no es simplemente una cuestión de mala gestión; es un síntoma de un cambio fundamental en el panorama automotriz chino. Durante décadas, los fabricantes de automóviles extranjeros dependieron de vehículos con motor de combustión interna (ICE) de alto margen para dominar el mercado. Sin embargo, dos tendencias principales han dejado obsoleto este modelo en China:
- El ascenso de los gigantes locales de los vehículos eléctricos: Las marcas nacionales chinas de vehículos eléctricos (EV) están capturando rápidamente participación de mercado, ofreciendo tecnología avanzada y precios más bajos que los fabricantes extranjeros tradicionales tienen dificultades para igualar.
- Preferencias cambiantes de los consumidores: La demanda de vehículos tradicionales de gasolina ha caído significativamente a medida que el consumidor chino gira hacia la electrificación.
La desesperación de la posición actual de Honda se evidencia en los descuentos agresivos utilizados para mover el inventario antiguo. Por ejemplo, GAC Honda ofreció recientemente a los clientes recurrentes un enorme descuento de 14.610 dólares (100.000 yuanes) en el Accord e: PHEV, una clara señal de que incluso las ofertas híbridas se enfrentan a una dura competencia.
Un pivote estratégico
Honda está atrapada en una transición difícil. Mientras la compañía está revisando su estrategia global de vehículos eléctricos y absorbiendo enormes costos de reestructuración, su motor de ingresos tradicional (los autos de gasolina en China) se está estancando. La decisión de cerrar plantas es una medida defensiva para evitar mayores pérdidas mientras la compañía intenta recalibrar su presencia en un mercado que se mueve más rápido de lo que muchos fabricantes de automóviles tradicionales pueden manejar.
La retirada de Honda en China señala el fin de una era de dominio ICE liderado por extranjeros, destacando la urgente necesidad de que los fabricantes de automóviles tradicionales se pongan al día con la rápida electrificación liderada por las marcas nacionales chinas.
Conclusión
Honda está reduciendo drásticamente su capacidad de fabricación en China para mitigar las pérdidas derivadas del colapso del mercado de automóviles de gasolina. Este retroceso marca un giro significativo mientras la empresa lucha por adaptarse a un panorama dominado por los fabricantes locales de vehículos eléctricos.
