Finalmente apareció una imagen teaser. Alfa Romeo está reemplazando al Tonale y apunta a su llegada a principios de 2028. Hasta ahora sólo vemos el flanco trasero, pero dice todo lo que necesitamos saber. Luces traseras más nítidas. Un alerón trasero festoneado. Sugiere una línea de techo más baja y desenfadada, a diferencia del original cuadrado. Quizás ahora parezca más un coupé. Quién sabe.
Los “Auténticos Alfa Romeo” siguen siendo el objetivo, a pesar de la escala corporativa por la que están ascendiendo.
La marca necesita volumen. Esta nueva máquina, sin nombre, se ubica en el segmento C. Ésa es la clase básica de Europa. El plan es dos modelos, uno será este crossover y el otro el sucesor del Giulietta. Ambos se basan en la nueva arquitectura STLA One de la empresa matriz Stellantis. Es modular. Multienergía. Servicio pesado.
No espere solo vehículos eléctricos aquí. Mantienen los motores de combustión en la mezcla, probablemente tomando prestados sistemas híbridos suaves y enchufables que ya están esparcidos por los vehículos Stellantis. Ampliar el atractivo suele significar comprometer la pureza, pero a las cifras de ventas no les importa el pedigrí.
El Tonale en sí está en un lugar interesante. Fue el segundo producto más vendido de la marca en 2025 a nivel mundial. El pequeño Junior encabezó la tabla, tirando con fuerza. Las ventas totales alcanzaron los 73,000 el año pasado, un aumento del 20%, principalmente gracias al volumen del Junior. ¿El Tonale? Menos convincente. Un lavado de cara llegó en octubre pasado con ajustes visuales y actualizaciones mecánicas.
¿Resultados? Delgado. Desde enero se han vendido menos de 200 unidades en el Reino Unido.
Esa falta de tracción podría explicar por qué los buques insignia de gama alta –el Giulia y el Stelvio– están tropezando. La producción se detuvo en septiembre de 2024 y se reinició unos meses después porque las versiones de próxima generación se estancaron. Se suponía que eran totalmente eléctricos. Ahora son candidatos híbridos. La empresa simplemente está “estudiando soluciones” para el segmento D, una forma educada de decir que es probable que se produzcan retrasos. Los actuales Giulia y Stelvios se quedarán al menos hasta 2027.
Alfa está intentando volver a la corriente principal. Aprovechar la escala de Stellantis es el método. La diferenciación es la esperanza. La verdadera pregunta sigue siendo si este sucesor de Tonale, más nítido y de menor volumen, puede solucionar el problema del volumen. O al menos el más urgente. La parte trasera promete deportividad, pero el mercado exige más que apariencia. Veremos cómo luce el resto del coche cuando llegue 2028. Parece lejano, pero para Alfa, cada lanzamiento de modelo es un salvavidas.





















